ENTENDER LO QUE FUIMOS PARA SABER QUIÉNES SOMOS

¡Bienvenidos!💓

El lunes en la facultad tuvimos una charla de las que te hacen bajar a la tierra lo que estamos estudiando en Educación Social. No fue la típica charla de sentarse a mirar el móvil mientras alguien habla; la cosa empezó con nosotros tomando el protagonismo. Mientras Luis Pastor ya estaba allí preparado, mi clase y yo decidimos que no podíamos dejar pasar la oportunidad de posicionarnos. Entramos en el salón de actos con nuestros carteles y pancartas en un acto de protesta contra la guerra que, lejos de crear mal ambiente, fue recibido con el apoyo de toda la gente que estaba allí sentada. Fue un momento de mucha piña entre nosotros y de demostrar que como futuros educadores tenemos algo que decir ante lo que pasa en el mundo.

(Foto compartida por Angie Soto) 

(Vídeo compartido por Carlota Holguín)

Una vez que nos acomodamos, Luis Pastor empezó a soltar verdades sobre lo que fue su vida bajo la dictadura. No se anduvo con rodeos al contar cómo le perseguían por el simple hecho de ser cantautor y querer decir lo que pensaba. Nos relató lo que era crecer con el miedo metido en el cuerpo, con profesores que usaban la violencia física en clase como algo normal o con una censura tan bestia que llegaban a estropear los discos a propósito para que no se pudieran reproducir. Escucharle hablar de que ellos no eran artistas al uso, sino que se sentían militantes de una causa, te hace ver la de palos que se llevaron algunos para que hoy nosotros podamos estar allí protestando libremente.

 (Vídeo hecho por mí)

Aparte de recitar sus escritos con una fuerza increíble, se puso con la guitarra a cantar temas que nos tocaron de cerca. Habló de la dictadura, del racismo y de Cáceres y Badajoz, conectando mucho con nuestras raíces. Hubo una parte que me hizo pensar bastante sobre la amnesia colectiva que parece que tenemos a veces los jóvenes, como si todo lo que él contaba fuera prehistoria cuando en realidad pasó hace nada. Contó anécdotas como la de la multa de cien pesetas que le pusieron por estar en un parque con una amiga sentada en sus rodillas, algo que hoy nos parece un chiste pero que en su momento era una forma más de vigilar la libertad de cada uno.

(Vídeo hecho por mí)

Salí del salón de actos dándole muchas vueltas a todo. A veces nos centramos tanto en la teoría que olvidamos que nuestra labor también consiste en rescatar esas realidades que a menudo se intentan ocultar. Si no somos conscientes de lo que costó conseguir los derechos que hoy disfrutamos, será muy difícil que sepamos defenderlos en el futuro cuando estemos trabajando con la gente. Escuchar testimonios tan reales sirve para recordarnos que las cosas no cambian solas, sino cuando alguien se atreve a levantar la voz y la pancarta.

Comentarios

  1. Hola1 En tu publicación transmites muy bien lo que viviste y lo que te hizo reflexionar, y eso engancha mucho. Podrías organizar un poco más las ideas y simplificar algunas partes para que sea más fácil de leer.

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    1. ¡Muchas gracias por leerlo y por el comentario! Me alegra un montón que se haya entendido lo que viví. Tienes razón en lo de organizar mejor las ideas, a veces me dejo llevar al escribir. Lo tendré en cuenta.

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